Valverde se corona el Castillo de Lorca y el Keith Mobel Partizan, segundo, tildan de murcianismo esta edición


Antonio J. Salmerón

En la salida en Frutas Beri, en Beniel, una banda de música y el estruendo de fuegos artificiales amenizan la gran fiesta del ciclismo en la Región de Murcia. Aquello se inunda de aficionados hábidos por capturar esa instantánea fotográfica con que inmortalizar a sus ídolos, pero también el evento.

El efecto llamada lo provoca el pleno de participación murciana, como era el firme propósito de su regidor, Paco Guzmán. El debú del acatarrado Luis León Sánchez, del recién parido Keith Mobel-Partizan y de Álvaro Martínez y Antonio Jesús Soto en la Selección española se unían a las candidaturas de Alejandro Valverde, José Joaquín Rojas y Rubén Fernández, junto a los otros tres murcianos también en la Selección nacional, Salvador Guardiola, Samuel Nicolás y Sergio Mantecón.  

Desde lo alto del podio del control de firmas, Juanmari Guajardo pone voz a esta Vuelta. Por su micrófono pasan los iconos de la carrera, que lo son también en el pelotón internacional de más alto rango. 

El público bulle a sus pies. Les desean suerte, y les confiesan a viva voz su devoción. El más discreto entre las estelares figuras del pedal es Nairo Quintana. El colombiano del Movistar, ganador de la Vuelta a San Luis en enero en Argentina y segundo en el último Tour de France, no logra escapar a su discreción. Es uno de los firmes candidatos a la sucesión del Dani Navarro, en caso de que el asturiano del Cofidis no lograra su cometido. Aunque el que mayor revuelo levanta es Alejandro Valverde. 

En el Movistar se apuesta por él a caballo ganador, pero tampoco se descartan las alternativas de Quinta y Rojas. En el Caja Rural-Seguros RGA se dejarán llevar por las sensaciones de Luis León Sánchez, aunque con la mirada puesta en la capacidad de Rubén Fernández. 

El Cofidis de Navarro también presenta la baza de Coppel, que ya ganó esta Vuelta a Murcia. Claro que, no son los únicos llamados a empuñar la batuta. Los polacos del CCC Polsat apuestan por el veterano Davide Rebellin y por Tomasz Marczynski. El resto, entre los que figura el debutante local Keith Mobel-Partizan, parece condenado a jugar sus bazas a expensas de los equipos grandes, pero muy pronto se verá que no es así.

En el kilómetro seis surge una madrugadora fuga que será la que rija los designios de la carrera durante dos tercios de su recorrido. El chileno Carlos Oyarzun, del Efapel-Glassdrive, se mostrará muy activo en la misma, junto al CCC Polsat, Marek Rutkiewicz y Luis Más (Caja Rural-Seguros RGA). El resto fueron Lukasz Bodnar (Activejet), Cesare Benedetti (Netapp Endura), Romain Hardy (Cofidis) y Enrique Sanz (Movistar). Los equipos grandes encuentran representación en la misma, de modo que el entendimiento reinará tanto por delante como por detrás, en el pelotón. El Movistar pierde en las calles de Beniel, por caída, al menor de los Quintana, Dayer.

En todo momento es el Movistar el que coge las riendas del pelotón, bajo la atenta mirada de los expectantes Caja Rural-Seguros RGA y el resto. Los locales del Keith Mobel-Partizan no logran presencia en la fuga. Su condición de debutantes en esta temporada les condiciona. Su propósito era y fue el de ofrecer una más que digna imagen. Acabaron en segunda posición en la clasificación por equipos, y libraron con suerte el tropiezo a las afueras de Torre Pacheco de su mejor baza cuesta arriba, Manuel Sola Arjona, aunque quedó tocado.

Al paso por el Cabezo de La Plata camino de la costa, Sanz corona primero, secundado por Oyarzun y Rutkiewicz. El viento arrecia con la aproximación a la costa. La ventaja de los fugados se sitúa en torno a los dos minutos y medio. Se dispara por encima de los tres minutos mediado el ecuador de la carrera, pero los Movistar logran rebajarla por debajo de los minutos, pero es aconsejable que discurra en la franja de dos minutos para evitar sobresaltos desde el pelotón, y así obran. El terreno plano, casi desprovisto de vegetación que encuentran entre Los Alcázares y Alhama de Murcia complica mucho la supervivencia de los siete fugados.

Llegados a Alhama, la ventaja solo es de un minuto y veinte segundos. Por su Sprint Especial-Trofeo Mariano Rojas pasa adelantado Carlos Oyarzun. Las primeras estribaciones de aproximación a Sierra Espuña dejan mella entre los fugados, y en el pelotón, también. En las primeras rampas del Alto de Espuña (Casas de La Marina) la fuga es reducida, anulada. Así rezaba en el guión, y así se cumplió. Los equipos grandes asoman por delante. Movistar, Cofidis, Caja Rural y CCC Polsat controlan. 

Imponen un asfixiante ritmo de ascensión que trata de reducir a su mínima expresión el pelotón principal. Bajo la pancarta de Espuña, con las cunetas pletóricas de público, Marczynski enseña los dientes. Quiere escapar. Quiere jugar su baza, desde lejos. Al acecho quedan dispuestos su compañero Rebellin, Dani Navarro y Jerome Coppel y los Movistar, que llevan la batuta. Es entonces cuando la carretera se torna en un retorcido zig-zag que exige sobremanera. Cogido el polaco del CCC Polsat, salta Coppel. Abre brecha, de entorno a los quince segundos, y acelera para llegar solo arriba, a la Cima Marco Pantani, al Collado Bermejo. Marczynski, que se asegura el GPM, y Plaza (Movistar) le secundan.

La bajada es tanta o más exigente que la subida. Estrecha, de descaranado asfalto, castigado por las raíces de los árboles, y de notable desnivel invitan a un perfecto conocedor del terreno como Valverde a lanzarse a tumba abierta en busca de Coppel. Juntos completan el descenso, pero la falta de entendimiento, de no colaboración de Coppel los condena a ser cazados por el reducido pelotón principal, tirado por el CCC Polsat, y con Luis León Sánchez, Rubén Fernández y José Joaquín Rojas en su seno.

Todo queda a expensas de la empinada ascensión al Castillo de Lorca. Casi dos kilómetros con rampas de vértigo. Todos se postran ante un indomable Valverde. El murciano de Las Lumbreras no iba a dejar escapar la ocasión de lucimiento ante su afición que le birlaron un año antes Navarro y Mollema (Belkin). Ahora sí. Entra en solitario. Tiago Machado (Netapp-Endura) y Davide Rebellin (CCC Polsat) le acompañan en otro podio de lujo para esta Vuelta a Murcia tan acostumbrada a estelares figuras del pedal. El ciezano Rojas Gil sorprende con su quinto puesto, y Rubén Fernández, sexto. Luis León Sánchez cede poco más de tres minutos. El de Mula acusó su catarro. El Keith Mobel-Partizan celebra con su segundo puesto por equipos un debú notable.Image

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